domingo, 21 de marzo de 2010

Plafón

Aciaga noche, presentaba todo su horror en negro papel decorado con eléctricas pinceladas. El resonar de la vidriera era síntoma inequívoco de la queja atmosférica y el centelleante protagonista de las partes altas de la buhardilla recordaba al viejo plafón. Hallado por décadas invariante, fiel a su compromiso de protegerla de las telas de araña, del polvo y de la vejez se encontraba decorando sin pena ni gloria aquel techo, luchando por mantener viva la última llama, mas aun cuando ya ni el mas resistente ventanal había sabido contener la ira divina él aun resistía, impasible, sabio conocedor de que su único cometido en esta vida pasaba por la defensa de aquel artificio que debía al gran Edison su existencia. Su último intento no obstante estaba a punto de fracasar, mas aun, su compañera incansable dejaba de iluminar al tiempo que su calor desaparecía en la mas oscura de sus pesadillas...


Pd: Os torturo nuevamente con uno de mis textos. Confieso que plafón ha sido especialmente difícil de "definir"


Saludos.

3 comentarios:

  1. Aunque fuera difícil, has conseguido culminar con maestría.

    Magnífico el final y gracias por tu nueva aportación.

    ResponderEliminar
  2. Realmente difícil encontrar un contexto adecuado para el este término... pero qué gran acierto el tuyo. Una verdadera historia en sí misma.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Jose y Sonia.

    Un Abrazo y un beso respectivamente.

    Nos leemos.

    ResponderEliminar