viernes, 22 de enero de 2010

Infinito

Infinito habita en las noches de invierno.

En la tenue iluminación nocturna de la catedral de Clermont-Ferrand.

Se adivina en el imponente contorno de su volcán.

En el cerco de montañas que impiden ver más allá, encerrando todo lo visible.

Desde la ventana de mi habitación, en el 7º piso, la ciudad parece aún más sombría.

Observo la luna brillando a medias tras la silueta volcánica.

Sólo el fuerte viento chocando contra mi cara, con su quejumbroso silbido, parece atreverse a dar voz a los gritos silenciados en aquel emplazamiento.

Recuerdo las placas conmemorativas a los asesinados por la Gestapo en la facultad, en cada estación de tren, a cada paso, la estatua ecuestre de Vercingetorix en la iluminada Place de Jaude. Cuando me encontré entre los inmensos muros de aquella catedral donde se predicó la Primera Cruzada.

Vuelvo a dirigir mi mirada hacia las calles desiertas.

Siento que el tiempo se ha detenido, podría ser cualquier día en cualquier espacio, ya no reconozco ni el lugar.

Más allá del resto, prevalece algo intenso, profundo, hasta violento.

Entonces percibo una mezcla de complicidad y amenaza en el ambiente.

Ha intuido mi deseo de averiguar los secretos que esconde todo aquello que ven mis ojos.

Yo he descubierto que él está íntimamente relacionado con el número de personas que durante quién sabe cuántos años harán alguna reflexión parecida al contemplar esta misma visión.

Curiosidad y a la vez cierto temor.

Ligero escalofrío.

Siempre gana.

Aún así, busco refugio entre la calidez de mi nórdico, mientras intento que el aire gélido que me rodea solo afecte a mi exterior.

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Pd: No es un texto mío, es de Sonia, (que al parecer va a formar parte de este blog aunque todavía no tiene el enlace)

¡Saludos!

4 comentarios:

  1. Madre mía, me estaba extrañando que cambiase tanto tu manera de contar las cosas.

    Saludos a la nueva compañera y felicitaciones por el estreno, muy bonito.

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  2. Jajaja siento haberte decepcionado Jose!
    Pero es que el Erasmus puede dar para múltiples reflexiones, he aquí un ejemplo.

    Saludos.

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  3. No es decepción, yo lo llamaría desorientación. Pero para nada decepción, lo que pasa es que no me cuadraba el asunto.

    Me encanta seguir viendo distintos estilos al escribir.

    Un saludo.

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  4. ¡¡Preciosa presentación!! También vi Albert y me trastoqué... pero qué mejor que un nuevo nombre que se merezca ser felicitado.

    Bienvenida al club de los que esperamos un link.

    ¡Besos!

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